A veces cuando estamos muy tristes nuestros sueños caem al suelo como pedacitos de estrellas que poco a poco se apagan, nuestro corazón llora en silencio para no hacer ruido. Los ojos del corazón ven más allá de lo que la vista nos permite.
Y cuando las lágrimas caem, hiela todo el corpo y el corazón de tanto amar se convierte en hielo para no sufrir más, para ya no llorar...Pero qué equivocado está, al final habrá alguien para encender la llama de tu alma, que derrita el hielo que el dolor formó en tu interior.
Y si volteas al cielo, te darás cuentas que quedan millones de estrellas y cada una es un sueño por cumplir. Aunque algunas se apaguen, habrá muchas que apenas empiezan a brillar. Y también te darás cuenta que hay estrellas que brillan, pero su luz no es más que un eco, un espejismo de lo que algún fue su verdadera luz, pero ahora ya no existen.
Tú decides en que creer, sólo no abandones tus sueños por que son la única puerta hacia la eternidad.
Dulce María
Pedacitos de estrellas
- segunda-feira, 17 de maio de 2010
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